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Minería en estado Bolívar: cuna de violaciones a los derechos humanos

Minería en estado Bolívar: cuna de violaciones a los derechos humanos

Minería en estado Bolívar: cuna de violaciones a los derechos humanos

Minería en estado Bolívar: cuna de violaciones a los derechos humanos


Desde la Redacción Hasta que caiga la tiranía

Con la creación del Arco Minero, por parte del régimen venezolano, que además tomó las zonas auríferas del país, también llegaron los grupos armados al margen de la ley, en un territorio donde los pemones vivían en armonía y practicaban la minería artesanal para subsistir.

Pero, al poco tiempo, los derechos humanos de esta población indígena, empezaron a deteriorarse: vino incremento de la minería ilegal, precarización de la vida de los pemones, el desplazamiento forzado y auge de violaciones de otros Derechos Humanos.

Un informe de ACNUR indica: de 4.996 indígenas venezolanos refugiados en Brasil, el 30% pertenece a este grupo étnico.

Una de las consecuencias de estos cambios es la precarización de su vida debido al efecto conjunto de la economía perversa minera y la emergencia humanitaria compleja que vive el país, apunta la ONG Clima 21 en su último informe.

Promesas incumplidas

Por el año 2011, el régimen venezolano prometió fomentar el desarrollo las zonas auríferas, instaurar una política económica inclusiva y la explotación minera sustentable.

La realidad, demuestra que se retrocedió en todo. En el territorio de los indígenas pemones vienen ocurriendo una serie de confrontaciones, relacionados con las pugnas por el control de las minas.

Estos hechos violentos, involucran pérdidas humanas en muchos de los casos, de indígenas, militares, cuerpos policiales y delincuencia organizada.

Y según el informe de Clima 21, estos episodios solo han servido para que el régimen justifique la militarización del territorio, además, de instaurar una escalada de represión y violencia contra los pobladores locales.

No obstante, aclara la Ong que desde los años 80 del siglo XX, el crecimiento acelerado de la minería artesanal de oro y diamante generó el ingreso al territorio venezolanos de mineros ilegales brasileños, conocidos como “garimpeiros”.

Estas investigaciones permitieron determinar que durante los últimos 10 años han sido asesinadas 17 personas como consecuencia de la violencia relacionada con el control de los recursos mineros en territorio pemón.

También, un número no precisado de indígenas se han visto forzados a migrar para huir de la violencia y la persecución en un proceso desorganizado, descontrolado y generador de problemas sociales, ambientales, económicos y sanitarios.



Por cierto, a principios de noviembre, los militares encontraron dos fosas comunes en distintos operativos en el estado fronterizo con Brasil, según la información brindada entonces por el comandante estratégico operacional de la FANB, Domingo Hernández Lárez, lo cual pone en evidencia la desprotección en que vive esta población indígena y el resto de los ciudadanos de esta región, a pesar de la fuerte presencia de efectivos militares en los últimos meses.

Ahora, este martes, el comandante estratégico operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Domingo Hernández Lárez, informó del decomiso de más de 26 armas cortas de gran potencia, 6 subametralladoras y 7 armas largas, cargadores, municiones, granadas y otros pertrechos, a una banda delincuencial Las 3R.

Según la información oficial, esta banda se dedica a someter a la población a trabajos forzados de minería ilegal, sin precisarse si hubo detenidos en el operativo.

Las 3R es incriminada en numerosos delitos relacionados con la minería ilegal y también relacionan con las fosas comunes localizadas.

Pero, previo a estos acontecimientos, a finales de octubre, cerca de 700 militares se desplegaron en varias localidades mineras de Bolívar en un operativo que ha incluido detenciones de civiles y destrucción de campos mineros ilegales, que según varias ONG han derivado en desapariciones forzadas y atropellos contra la población.

Con información Radio fe y alegría/El Impulso