• September 19, 2021, 10:52 pm
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Andrés Velásquez: El comunismo extermina la democracia y a los pueblos

Andrés Velásquez: El comunismo extermina la democracia y a los pueblos

Andrés Velásquez: El comunismo extermina la democracia y a los pueblos

Andrés Velásquez: El comunismo extermina la democracia y a los pueblos


Desde la redacción Hasta que caiga la tiranía.-

El político opositor, militante de La Causa R, Andrés Velásquez, publicó un artículo de opinión este sábado, 24 de julio, en el portal de noticias Caraota Digital. En esas líneas, Velásquez hace referencia a la "narrativa romántica" sobre la "revolución cubana", que a través de mentiras se ha vendido como una "lucha por una sociedad más justa y una mejor calidad de vida para los cubanos".

El exgobernador del estado Bolívar se pasea por sus recuerdos sobre el proceso de construcción del régimen de Cuba y cómo llegó a entender que lo que se decía no se correspondía con una democracia, sino que "no era otra cosa que un régimen comunista" que se perpetuó en el poder "pulverizado cualquier derecho de sus ciudadanos".

A continuación el texto, tomado de Caraota Digital:

A temprana edad y siendo aún estudiante, las referencias que me llegaban de Cuba era la narrativa de que allí se construía una revolución, que luchaba por una sociedad más justa y que traería mejor vida para los cubanos, pasado el tiempo y ya como trabajador de Sidor dedicado al activismo sindical, investigando, estudiando relaciones laborales en el mundo y la situación de los trabajadores en América Latina, comencé a descubrir y a entender la realidad de lo que sucedía en Cuba a partir de las relaciones laborales de la isla: los trabajadores eran-y son- sometidos a una explotación atroz e inaceptable, violentando todos sus derechos al extremo de calificar como esclavitud en toda regla, porque el régimen se había apropiado de su sudor, los había despojado de todos sus derechos laborales, no tenían beneficios, ni contratos colectivos, mucho menos salarios acordes a su capacitación y fuerza de trabajo.

Ya en ese momento, comprendí la mentira, la estafa que se pretendía, vendiendo una narrativa romántica de un sistema que a todas luces sometía a los cubanos a una opresión y represión que en nada se correspondía con “una democracia”, siendo entonces muy fácil para mí, por contraste entender que la Cuba que insistían en vender, no era otra cosa que un régimen comunista que encima se había perpetuado en el poder y pulverizado cualquier derecho de sus ciudadanos.

Por eso no dudo ni un minuto hoy, para decir que me causa una enorme alegría ver al pueblo cubano levantarse en las calles -pensé que nunca lo iba a ver- con ese ensordecedor grito de libertad que retumbó en los confines del mundo desde el pasado 11 de julio. Creo que ahora podemos decir, con absoluta certeza, que pase lo que pase en Cuba, la historia no volverá a ser igual.

Por ahora podrán con toda su represión y maldad criminal como la hemos visto, detener o controlar momentáneamente las movilizaciones de calle, pero ya es imposible que puedan ahogar el grito de libertad por tantos años reprimido en las gargantas y en los corazones de cada cubano.

He dedicado estas líneas a lo que sucede en Cuba, porque podemos decir, sin duda alguna, que lo que ocurre en Venezuela tiene su raíz en los planes elaborados por esa banda comunista que hoy martiriza al pueblo cubano.

Chávez y Maduro, le entregaron nuestra Venezuela a los comunistas cubanos, todos nuestros recursos, nuestro petróleo, fueron desviados a Cuba, también nuestras instituciones, nuestra libertad y nuestra democracia fueron enterradas bajo el tutelaje y asesoramiento de los comunistas cubanos convertidos en maestros y promotores de este horror y ruina que hoy padecemos los venezolanos.

Nuestras luchas por la libertad están emparentadas. Digan lo que digan Venezuela está hoy colocada en el tablero del juego geopolítico internacional y por eso no podemos ser indiferentes, ante lo que ocurre en Cuba.

Sé que nosotros libramos nuestra propia lucha por la libertad, pero son precisamente estos 63 años de indiferencia hacia la tragedia de Cuba y los 22 años de indiferencia del mundo ante la tragedia venezolana, lo que ha contribuido a fortalecer estos regímenes comunistas, porque mientras todos miramos hacia los costados, creyendo “eso ocurre allá y aquí nunca ocurrirá” estamos ante la amenaza de que este exterminio no llegue solo a Cuba, Venezuela y Nicaragua, sino que si no actuamos ya, puede expandirse a otros países del continente y más allá, porque hoy tenemos a esta plaga intentando destruir otros países e imponerse, como lo que son, exterminadores de las democracias y de los pueblos.